Feelinks: el juego de las emociones.
Me encantaría compartir un juego relacionado con la educación y la gestión de las emociones.
Se trata de un juego realizado para trabajar las emociones. Los creadores de dicho juego de mesa son Vicent Bidault y Jean-Louis Roubira, cuyo objetivo es identificar qué emoción se siente ante una determinada situación (puede tratarse de ambiente escolar, familiar o social).
Feelink es un juego de mesa diseñado para ayudar a los jugadores a reconocer y nombrar sus emociones, fomentando tanto el autoconocimiento como la empatía hacia los demás. Permite reflexionar cómo nos sentimos, y al mismo tiempo, facilita conversaciones sobre emociones que normalmente no se comunican.
Una de las situaciones más importantes y a la vez complejas es el ámbito académico, donde estudiantes conviven con ansiedad y estrés debido a tareas, trabajos y pruebas evaluables, como los exámenes. De este modo, los jugadores aprenden a poner nombre a lo que sienten, identificar emociones y descubrir estrategias para gestionarlas, mediante una conversación posterior a cada ronda de juego entre todos los componentes presentes.
Componentes del juego:
- Tablero: donde se colocan las fichas y las cartas de emociones.
Cartas de emociones: numeradas del 1 al 8 y una carta de igualdad, divididas según el tipo:
Círculo: emociones positivas.
Tres rayas: emociones neutras.
Cruces: emociones negativas.
(El tablero indica que se deben colocar 3 círculos, 2 neutras y 3 cruces).
Cartas de emparejamiento: ilustraciones que permiten adivinar la emoción del otro jugador; hay dos cartas de cada tipo.
Cartas de situaciones:
Naranja: situaciones entre amigos.
Verde: situaciones familiares.
Azul: situaciones académicas.
Preparación del juego:
Se eligen los colores según el número de jugadores, por ejemplo, si hay 4 jugadores se escogen 4 colores, así como rosa, morado, naranja y amarillo.
Cada jugador recibe cartas numeradas del 1 al 8 y una carta de igualdad.
Colocar las cartas de emoción en el tablero, según lo que indique el tablero y en el lugar correspondiente a la indicación. Como hemos dicho anteriormente, 3 positivas, 2 neutras y 3 negativas.
Colocar las fichas de los jugadores en el centro del tablero.
Preparar las cartas de emparejamiento boca abajo según el número de jugadores.
¿Cómo se juega?
En cada ronda uno será el llamado “maestro de las emociones”, donde este colora las cartas de emoción en el tablero sin verlas (de manera aleatoria). Una vez posicionadas en el tablero, escogerá la que menos le guste y podrá sustituirla por otra también aleatoria.
Del montón de las cartas naranjas, verdes y azules se deberá de escoger una según la situación en la que estés, es decir, si se está jugando en clase, se cogerá del montón azul; si es con amigos, del montón naranja; y si es en familia del verde. El maestro leerá la situación que se presenta en la carta y elige la emoción que siente (con el número que corresponde a la carta de emoción situada en el tablero) y la posiciona boca abajo, de manera que nadie la vea. Posteriormente, se reparten las cartas de emparejamiento y los jugadores, de la misma manera que han hecho con su carta, intentan adivinar la emoción de su compañero que tiene la misma ilustración, si sienten que la emoción es la misma a la suya, en vez de poner un número específico, se coloca la carta de igualdad.
Cuando todos los participantes coloquen tanto la carta que ellos sienten, como la de su compañero, se levantarán y las puntuaciones serán las siguientes:
1 punto (moverse una casilla): si un jugador acierta a su compañero, pero su compañero a el no.
3 puntos (moverse tres casillas): si ambos jugadores se adivinan mutuamente.
0 puntos: si ninguno adivina al otro.
Por lo que aplicado a la gestión del estrés académico, permitirá trabajar con situaciones escolares en donde cada estudiante pueda identificar y expresar ansiedad o nerviosismo ante deberes, trabajos y exámenes.
Si aún con las instrucciones y explicaciones quedan dudas sobre el juego, pinchando en este enlace se puede acceder a un vídeo explicativo de manera más detallada y visual.
¿Por qué me llamó la atención?
Personalmente, soy una persona que el curso académico me produce mucho malestar e inquietud. No solamente en época de exámenes, sino a lo largo del curso, en cada momento. Por lo que, al empezar este blog me puse a investigar sobre técnicas o didácticas que ayudasen a controlar emociones tanto externas al estudio como internas. Tuve la suerte de encontrar este juego, por lo que me quise informar en profundidad, incluso estoy buscando cómo y dónde encontrarlo para llevarlo a la práctica, puesto que pienso y siento que es una dinámica bastante sencilla, pero a la vez especial e impactante en nuestro pensamiento. Siento que es algo que necesitamos cada uno, ya que también permite conocernos, saber cómo sentimos cada momento estresante y buscar una alternativa y solución para poner “sobrellevarla” de la mejor manera posible, así, de esta forma, poder superarnos cada día. Además, no solamente te conoces a tí mismo, sino que también recibes información sobre el resto de compañeros o amigos, por lo que aprendes a ponerte en los “zapatos del otro” y saber cómo vive esa situación otra persona.
Finalmente, quería destacar, que es un juego bastante abierto, no tiene unas “normas” de tiempo determinadas a seguir, por lo tanto, cada uno podrá tomarse el tiempo que necesite y proporcionar al resto información de la situación que podrá ayudar a otros compañeros que se encuentran en una situación similar. En resumen, se trata de una reflexión tanto interna como externa.
Buenísima reflexión sobre el juego, estoy totalmente de acuerdo.
ResponderEliminarMe parece una muy buena forma de aprender y gestionar las emociones tanto en niños como en adultos. No lo conocía de antes y la verdad que está super chulo
ResponderEliminarNo conocía el juego pero pienso que es muy bonito, tanto para conocerse a sí mismos como para conocer a los demás.
ResponderEliminarEl juego está muy bien, pero sobre todo destaco tu reflexión final. Muy buena entrada Sara
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